{"id":336,"date":"2020-03-29T00:38:32","date_gmt":"2020-03-29T00:38:32","guid":{"rendered":"http:\/\/www.dosytresdorm.org\/blog\/?p=336"},"modified":"2020-03-31T15:16:29","modified_gmt":"2020-03-31T15:16:29","slug":"336","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.dosytresdorm.org\/blog\/2020\/03\/29\/336\/","title":{"rendered":""},"content":{"rendered":"\n<h1 class=\"wp-block-heading\" style=\"text-align:center\"><br>Otro fin de mundo es posible<\/h1>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/www.dosytresdorm.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/EMzz5pAW4AI0BMM.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-344\" width=\"801\" height=\"425\" srcset=\"http:\/\/www.dosytresdorm.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/EMzz5pAW4AI0BMM.jpg 620w, http:\/\/www.dosytresdorm.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/EMzz5pAW4AI0BMM-300x160.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 801px) 100vw, 801px\" \/><figcaption>Entre 1984 y 1989, Chile import\u00f3 20,000 toneladas de desechos t\u00f3xicos (plomo, ars\u00e9nico, mercurio) de la compa\u00f1\u00eda Boliden en Suecia, causando muertes y enfermedades en las comunidades de Arica, principalmente en ni\u00f1os. Actualmente, los mega-proyectos de extracci\u00f3n continuan dejando fuertes estelas de contaminaci\u00f3n a lo largo del territorio dominado por el Estado chileno<strong>.<\/strong><\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>El siguiente art\u00edculo fue escrito como respuesta a la invitaci\u00f3n de la revista <\/em>Disentir, <em>de M\u00e9xico. A continuaci\u00f3n reproducimos la primera parte. El art\u00edculo completo puede ser descargado <\/em><a href=\"http:\/\/www.dosytresdorm.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/Otro-fin-de-mundo-es-posible_FORMATEADO.pdf\"><em>aqu\u00ed<\/em><\/a><em>. <\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><br><\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Otro fin de mundo es posible <\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Burning down the house<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es el a\u00f1o 2020 y la humanidad arde sobre una pila de basura creada por ella misma (1). Su situaci\u00f3n pareciera no alejarse demasiado de lo que hace 500 a\u00f1os retrataban los cuadros de pintores flamencos como Pieter Bruegel o Hieronymus Bosch, pero todas las alegor\u00edas de la cat\u00e1strofe quedan cortas ante el profundo sentido de desesperaci\u00f3n que caracteriza a la civilizaci\u00f3n que sus nobles sociedades nos heredaron. La <em>cotidianidad<\/em> nos acorrala, \u00bfqu\u00e9 queda por hacer?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Uno de los mayores descubrimientos te\u00f3ricos de la modernidad, junto con la teor\u00eda de la evoluci\u00f3n o la relatividad, entre otros, ha sido el del <em>inconsciente<\/em> (2). Tal como so\u00f1amos de manera incontrolable, as\u00ed tambi\u00e9n hacemos y decimos cosas en nuestra vida cotidiana que no determinamos o controlamos conscientemente. Estas ocurren como resultado de mecanismos que operan en un nivel m\u00e1s profundo al que nos es dif\u00edcil acceder intelectual o racionalmente. Nadie puede verse la nuca, ni morder sus propios dientes.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las teor\u00edas sobre lo <em>inconsciente<\/em> se desarrollaron m\u00e1s o menos en el mismo periodo que las teor\u00edas sobre la alienaci\u00f3n y la ideolog\u00eda, todas corresponden a una misma \u00e9poca de producci\u00f3n y reproducci\u00f3n social. El mundo estaba cambiando r\u00e1pidamente entonces y la narrativa del progreso, obnubilada por sus infraestructuras y <em>gadgets<\/em>, parec\u00eda no estar demasiado interesada en el <em>c\u00f3mo<\/em> ni en el <em>por qu\u00e9<\/em>. Las <em>cosas<\/em> avanzaban a su propio ritmo. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ah\u00ed donde el psicoan\u00e1lisis vio un comportamiento neur\u00f3tico preso de una <em>falsa conciencia<\/em>, la cr\u00edtica de la econom\u00eda pol\u00edtica \u2014otro de los desarrollos te\u00f3ricos revolucionarios de la \u00e9poca\u2014 vio un \u201csujeto autom\u00e1tico\u201d programado para su autodestrucci\u00f3n. Desde luego, eso no quiere decir que inconsciente y <em>fetichismo de la mercanc\u00eda<\/em> (3) sean equivalentes. El hecho es, m\u00e1s bien, que el \u00faltimo es una manifestaci\u00f3n del primero. Un rasgo que s\u00ed comparten es que ambos tienen sus propias \u201creglas\u201d, que van mucho m\u00e1s all\u00e1 de lo que cualquiera de nosotrxs es capaz de controlar conscientemente (4).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es esta inercia la que produjo la monta\u00f1a de basura sobre la que nos estamos autoinmolando. \u00bfDesde cu\u00e1ndo? Parece que desde tiempos inmemoriales. Casi no alcanzamos a distinguir desde cu\u00e1ndo sufrimos tanto y esa es una prerrogativa muy peligrosa para quienes temen al cambio. \u201cLa guerra es parte de la naturaleza humana\u201d dicen algunos con total naturalidad mientras desprecian como un resabio \u201cprimitivo\u201d el que culturas alrededor de todo el mundo veneren la tierra como a una madre. Luego, al constatar la poca diferencia que existe entre los contempor\u00e1neos de Gilgamesh y la brutalidad militarizada, los fan\u00e1ticos, los explotadores y los explotados del siglo XXI, resulta tentador ponerse a hablar de una condici\u00f3n \u201ctranshist\u00f3rica\u201d de la humanidad, de una  <em>naturaleza humana<\/em>. El terror solo aumenta cuando comprobamos que esta sentencia se repite tambi\u00e9n a lo largo de nuestras propias biograf\u00edas: \u00bfcu\u00e1ndo hemos sido realmente due\u00f1xs de nuestro destino? El mal-estar que provoca la mercantilizaci\u00f3n de la realidad, sin embargo, no es end\u00e9mico de nuestra especie.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La vida de todxs est\u00e1 permanentemente siendo saqueada por unos pocos. La historia nos ha entregado pruebas suficientes de c\u00f3mo y por qu\u00e9, as\u00ed como pistas claras sobre c\u00f3mo evitarlo. \u00bfPor qu\u00e9 entonces una parte de nosotrxs mismxs se reh\u00fasa a aceptar algo que en otros tiempos era de <em>sentido com\u00fan<\/em> como, por ejemplo, que somos parte de nuestro entorno? Por miedo, entre otras cosas. Por miedo a perder su \u201cpropiedad\u201d, sus \u201cprivilegios\u201d, sus \u201crazones\u201d. El Ego patriarcal y mercantilista de nuestra civilizaci\u00f3n est\u00e1 aferrado a una serie de im\u00e1genes e ideas abstractas que garantizan su dominaci\u00f3n concreta; siente un miedo profundo a soltar sus identificaciones, a\u00fan cuando son falsas y\/o autodestructivas. Esas im\u00e1genes e ideas se defienden por la fuerza de las armas o las razones de Estado (5). <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Enfrentados a la grandeza oce\u00e1nica de \u201clo que no saben\u201d \u2014es decir, lo que est\u00e1 m\u00e1s all\u00e1 de sus propias identificaciones, conocimiento o propiedad\u2014 los cretinos que detentan el poder huyen desesperados en direcci\u00f3n a la nada y nos arrastran con ellos. Lo \u00fanico que importa es huir. Si puede ser en un yate o una transbordador espacial, tanto mejor.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En el mundo al rev\u00e9s esta huida aparece en las ciencias y en la pol\u00edtica internacional como una institucionalizaci\u00f3n de la \u201cconciencia de la cat\u00e1strofe\u201d. No por casualidad, desde finales de los sesenta, se multiplican los tratados y conferencias consagrados a regular la \u201cactividad humana\u201d sobre el medio ambiente: durante esta \u00e9poca se comienzan a observar las primeras cat\u00e1strofes a escala planetaria asociadas a la producci\u00f3n industrial transnacionalizada (6). <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">De hecho, a pesar de que los efectos devastadores de la empresa capitalista vienen siendo padecidos por las sociedades que le sobreviven desde sus albores, el reconocimiento de ello se manifiesta hoy solo como una extensi\u00f3n del circo de los bur\u00f3cratas y activistas de la \u201csustentabilidad\u201d, mientras las cat\u00e1strofes se suceden una tras otra.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Desde la Conferencia de Estocolmo de 1972 hasta la COP25 de 2019, cada uno de estos eventos se agota en una recombinaci\u00f3n de declaraciones de principios, agendas y planes de acci\u00f3n que pretenden domesticar la <em>irracionalidad<\/em> de la producci\u00f3n y el consumo capitalistas dentro del Estado, <em>dentro<\/em> de <em>la pol\u00edtica <\/em>que la hace posible. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La causa por el \u201cdesarrollo sostenible\u201d (7) nos quiere hacer pagar los costos de la reconversi\u00f3n de las industrias a \u201cfuentes de energ\u00eda renovables\u201d, o sus pr\u00e1cticas social y ambientalmente \u201cresponsables\u201d, sin poner fin a la apropiaci\u00f3n sistem\u00e1tica de los explotadores de la potencia de las fuerzas naturales (y humanas). En otras palabras, sometiendo una vez m\u00e1s las necesidades humanas y las condiciones de la vida planetaria a las necesidades del sujeto autom\u00e1tico. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A nivel de la vida cotidiana esto \u00faltimo lo podemos observar en las incesantes transformaciones del valor que, en su carrera por aumentarse a s\u00ed mismo, arrasa con todo a su paso (8). Lo que, en los t\u00e9rminos espaciales y sociol\u00f3gicos de hoy, se conoce como <em>gentrificaci\u00f3n<\/em> se ha vuelto una de las manifestaciones m\u00e1s flagrantes de este proceso para los habitantes de las \u00e1reas urbanizadas del mundo (9). Pero lo cierto es que solo quienes siguen presos de la moral culpabilizante de la \u00e9poca \u2014esa que obliga a expiar el pecado de la existencia a trav\u00e9s de la obligaci\u00f3n de trabajar, de consumir, de militar\u2014 est\u00e1n dispuestos a pagar ese precio.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Siguiendo una l\u00f3gica que solo profundiza las contradicciones, la humanidad desesperada inventa nuevos pedestales desde los que saltar al vac\u00edo: <\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>Estamos a punto de conectar el mundo f\u00edsico al internet: el planeta y todo lo que est\u00e1 sobre este se volver\u00e1n cosas en la \u2018Internet de las cosas\u2019. Y no solo p\u00e1ginas web acerca de las cosas. Lo que quiero decir es que, literalmente, todas las cosas que encontramos en nuestra vida cotidiana, las m\u00e1quinas y los electrodom\u00e9sticos que usamos en nuestros trabajos y en el hogar, los edificios en los que vivimos y los autos en los que nos desplazamos, e incluso nosotros mismos, nos volveremos parte del \u2018Internet de las cosas\u2019 (10).  <\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los promotores del desarrollo sostenible hoy celebran las posibilidades abiertas por la microelectr\u00f3nica. Un fantasma ronda las conferencias de los tecn\u00f3cratas verdes: el de la planificaci\u00f3n racional. La expectativa es que con la total existencia desdoblada de la naturaleza en internet sea posible gestionar un uso eficiente de los \u201crecursos naturales\u201d, resolver los problemas de desplazamiento de mercanc\u00edas, ajustar la \u201cbrecha\u201d entre la oferta y la demanda, etc. Emerge otra relaci\u00f3n de la sociedad con su entorno caracterizada por la planificaci\u00f3n espacial, el control, de los flujos (flujos de mano de obra, de capitales, de autom\u00f3viles, de energ\u00eda, de materias primas, etc.) y sus conexiones. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Aunque desde finales del siglo XIX se sabe que la revoluci\u00f3n industrial est\u00e1 detr\u00e1s del creciente deterioro del ambiente, hoy, en una nueva aplicaci\u00f3n desesperada del principio <em>deus ex machina,<\/em> se espera que sea otra revoluci\u00f3n industrial la que nos salve. La consigna es la de siempre \u201cel desarrollo de las fuerzas productivas os har\u00e1 libres\u201d. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">(&#8230;)<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"text-align:right\"><br><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Notas<\/p>\n\n\n\n<ol class=\"wp-block-list\"><li>La temperatura promedio global ahora es 1\u00ba C m\u00e1s alta que al comienzo del siglo pasado. As\u00ed, a medida que ciertas partes de la tierra se secan, los incendios aumentan en probabilidad e intensidad. Durante el 2019, se quemaron m\u00e1s de 20 millones de hect\u00e1reas considerando solo los megaincendios del Amazonas y Australia. El mundo literalmente se est\u00e1 transformando en un infierno con zonas cubiertas por llamas de manera permanente. <\/li><li>Descubrimientos para los occidentales, pero no necesariamente para la humanidad. De un tiempo a esta parte, la arqueolog\u00eda y otras ciencias que estudian el pasado humano, han podido constatar que civilizaciones previas a la judeo-cristiana occidental, incluso ya extintas, tuvieron un alto grado de desarrollo del conocimiento respecto de los fen\u00f3menos naturales (ya sean terrestres o m\u00e1s all\u00e1 de la tierra), f\u00edsicos y qu\u00edmicos (del cuerpo humano y la materia), como de cuestiones que van m\u00e1s all\u00e1 de la materia (espiritualidad, psicolog\u00eda, etc.). Paradigm\u00e1tico resulta el caso de la tradici\u00f3n t\u00e1ntrica, por ejemplo. La genialidad de los avances registrados hacia finales del siglo XIX consisti\u00f3 no solo en el contenido de las observaciones, sino quiz\u00e1 sobre todo en la capacidad de articularlas en el lenguaje de la ciencia y la modernidad. No se puede decir lo mismo de la econom\u00eda pol\u00edtica, cuya cr\u00edtica consist\u00eda y estaba determinada justamente por una <em>especificidad hist\u00f3rica<\/em>. <\/li><li>\u201cEl sujeto no es el hombre sino la mercanc\u00eda en cuanto sujeto autom\u00e1tico. Los procesos vitales de los hombres quedan abandonados a la gesti\u00f3n totalitaria e inapelable de un mecanismo ciego que ellos alimentan pero no controlan. La mercanc\u00eda separa la producci\u00f3n del consumo y subordina la utilidad o nocividad concretas de cada cosa a la cuesti\u00f3n de cu\u00e1nto trabajo abstracto, representado por el dinero, \u00e9sta sea capaz de realizar en el mercado\u201d. Anselm Jappe, \u201cLas sutilezas metaf\u00edsicas de la mercanc\u00eda\u201d, 2016, disponible en <a href=\"https:\/\/lapeste.org\/2016\/12\/anselm-jappe-las-sutilezas-metafisicas-de-la-mercancia\/\">aqu\u00ed<\/a>.<\/li><li>En la teor\u00eda psicoanal\u00edtica el inconsciente no tiene un car\u00e1cter negativo. De ah\u00ed que el proceso terap\u00e9utico que propone involucre como gran motivo el volver consciente lo inconsciente, transformar el Id en Ego, algo que podr\u00eda resumirse como un profundo sentido del darse cuenta. No porque se vuelvan evidentes los conflictos ocultos en el inconsciente, sino porque el inconsciente aporta una cantidad de informaci\u00f3n que el contenido ficticio, enga\u00f1oso e ideol\u00f3gico de la consciencia es incapaz de reconocer por s\u00ed solo, limitando su propia percepci\u00f3n de la realidad. <\/li><li>Para mayor informaci\u00f3n consultar: \u201cPor la raz\u00f3n o la fuerza\u201d, s.f. En Wikipedia disponible aqu\u00ed; Julio Cort\u00e9s, \u201cLa Ley de Seguridad del Estado como instrumento de represi\u00f3n pol\u00edtica\u201d 2020. Disponible <a href=\"https:\/\/radio.uchile.cl\/2020\/02\/21\/la-ley-de-seguridad-del-estado-como-instrumento-de-represion-politica\/\">aqu\u00ed<\/a>. <\/li><li>Por ejemplo, la de Torrey Canyon en 1967.  El catastr\u00f3fico hundimiento de este buque petrolero propiedad de la corporaci\u00f3n liberiana Barracuda Tanker Corporation \u2014una subsidiaria de Union Oil Company of California bajo el control de British Petroleum\u2014, introdujo al mundo a la devastaci\u00f3n de los derrames transnacionales al verter alrededor de 164 millones de litros de petr\u00f3leo en las costas de Inglaterra y Francia. Todos los intentos de limpiar el derrame probaron ser in\u00fatiles. Se intent\u00f3 remover el petr\u00f3leo quem\u00e1ndolo con napalm, se lo intent\u00f3 hundir con explosivos, luego se intent\u00f3 lavarlo con decenas de miles de toneladas detergente y eso incluso intensific\u00f3 los niveles de toxicidad para el ecosistema marino. \u201cEn ese momento pensamos que est\u00e1bamos haciendo un buen trabajo porque el petr\u00f3leo estaba desapareciendo\u201d, recuerda Gerald Boalch, bi\u00f3logo marino de la Marine Biological Association del Reino Unido que estuvo implicado en el evento, \u201cpero algunos colegas hicieron pruebas de laboratorio y se dieron cuenta de que el petr\u00f3leo se estaba volviendo incluso m\u00e1s t\u00f3xico para la vida marina porque se hizo soluble y, por lo tanto, m\u00e1s organismos lo pod\u00edan incorporar en sus sistemas\u201d.<\/li><li>Planteado por primera vez en la conferencia de R\u00edo de Janeiro de 1992.<\/li><li>Ver: Karl Marx,  El capital. Libro 1, cap\u00edtulo VI (in\u00e9dito). D.F.: Siglo XXI, 2009.<\/li><li>En el contexto de lo que la academia llama  \u201curbanizaci\u00f3n planetaria\u201d el fen\u00f3meno de la gentrificaci\u00f3n sobrepasa los l\u00edmites oficial de las \u00e1reas urbanas.<\/li><li>John Barrett, The Internet of Things: Dr. John Barrett at TEDxCIT , 2012. Disponible <a href=\"https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=QaTIt1C5R-M\">aqu\u00ed<\/a>.<\/li><\/ol>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Otro fin de mundo es posible El siguiente art\u00edculo fue escrito como respuesta a la invitaci\u00f3n de la revista Disentir, de M\u00e9xico. A continuaci\u00f3n reproducimos la primera parte. El art\u00edculo completo puede ser descargado aqu\u00ed. Otro fin de mundo es posible Burning down the house Es el a\u00f1o 2020 y la humanidad arde sobre una <a class=\"read-more\" href=\"http:\/\/www.dosytresdorm.org\/blog\/2020\/03\/29\/336\/\">[&hellip;]<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[76,77,79,42],"tags":[],"class_list":["post-336","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-capitalismo","category-colaboraciones","category-colapso","category-critica-de-la-economia-politica"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/www.dosytresdorm.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/336","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/www.dosytresdorm.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/www.dosytresdorm.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.dosytresdorm.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.dosytresdorm.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=336"}],"version-history":[{"count":10,"href":"http:\/\/www.dosytresdorm.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/336\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":429,"href":"http:\/\/www.dosytresdorm.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/336\/revisions\/429"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/www.dosytresdorm.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=336"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.dosytresdorm.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=336"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.dosytresdorm.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=336"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}