Diarios de cuarentena / 7 de abril al 11 de abril

Fuimos creados para vivir en el paraíso, el paraíso estaba creado para estar a nuestro servicio. Nuestro destino ha sufrido un cambio, no así el del paraíso.

Franz Kafka

Los enormes monumentos sociales y personales que sostienen precariamente el sistema de explotación y opresión de la sociedad civilizada amenazan con hundirnos a todos en su naufragio si no aprendemos a soltarlos ahora. El miedo y la culpabilidad que despiertan su agonía son la contracara del miedo a la vida que infunde en los sujetos que la ponen en marcha y de la represión de las pulsiones vitales en nombre de las demandas de la productividad. La administración que los Estados hacen de la crisis, cuyas medidas apenas aseguran la sobrevivencia de la existencia corporal, hoy más que nunca demanda sumisión total. Pero ¿en qué se distingue este “no morir” de nuestra precaria existencia? Ahora que ya no queda nada a lo que aferrarnos, ¿nos resignaremos a la miserable moneda del sometimiento o aprehenderemos esa riqueza de la humanidad que aún debemos descubrir? Una consciencia que penetra hasta los huesos prepara el camino para lo nuevo. Enfrentadas a lo que nos agota y destruye, las fuerzas vivas en cada una de nosotras nos llaman a nacer.